El Regreso de las Barberias a Buenos Aires

February 11, 2017  •  Dejar un comentario

Everything dies, that´s a fact. But maybe everything that dies someday comes back.
-Bruce Springsteen-

Y si, en el mundo de lo banal y superfluo, las tendencias y las modas vienen y van. Algunas tendencias parecieran querer quedarse para siempre. ¿O soy el único que aborrecía la música disco en la secundaria y pensaba que no se iría nunca? Y ahora ¿cuánto falta para el deceso de la cumbia y sus derivados? ¿Vendrá algo peor que la reemplace y nos haga extrañarla?

Es que cada avance hacia lo moderno y aquello que se considera progreso parecería traer consigo, como un archivo adjunto, una carga de nostalgia y añoranza por los buenos viejos tiempos, por aquello que ya no existe o por esa época en donde todo era perfecto.

Comprar un disco de vinilo en la era pre-CD constituía una gran erogación en un objeto muy preciado que se suponía era el "archivo" final, para toda la vida y se sabía que con cada escucha se deterioraría irreversiblemente hasta ser inescuchable. Una cruel broma de mal gusto. Por eso la llegada del CD fue como una bendición. Eran "para siempre", no se desgastaban ni eran deglutidos como las cintas de los cassettes.
Pero ahora los vinilos han hecho su regreso triunfal. Y la delicadeza del material y su limitada vida útil no pareciera ser una preocupación como lo era para nosotros.

Y pareciera que la saturación de lo digital ha abierto las puertas para muchos regresos con gloria de lo analógico: juegos de mesa como el Monopoly (o el Estanciero en su versión autóctona), Scrabble (la esposa de mi amigo viajó a Europa a jugar un torneo de Scrabble...), TEG, y juguetes como el Lego, el Yo-yo, My Little Pony etc.
Hay una vuelta a la fotografía con película y su revelado como así también de las cámaras Polaroid. Aquellos con el espacio físico para hacerlo cultivan sus hortalizas propias o crían gallinas para tener huevos frescos en el fondo de las casas. Los Foodtrucks no son un "comeback" necesariamente pero pueden ser considerados la reencarnación de los legendarios carritos de la costanera. Y ahora, entre muchas otras cosas, vuelven las barberías.

Estas comenzaron su declive con la aparición de la hojita de afeitar Gillette que permitió que los hombres no tuvieran la necesidad de los servicios de un profesional para rasurarse. Mas tarde el advenimiento del movimiento hippie con su pelos largos y barbas (y la consecuente prescindencia de un barbero) y terminamos de cerrar el cajón y enterrar para siempre a las barberías o peluquerías tradicionales. 
De a poco fueron reemplazados por los salones masculinos, lugares modernos y elegantes para los hombres modernos y elegantes aggiornados y a tono con los tiempos que corrían. La barbería tradicional ya era "cosa de viejos", de hecho casi todas las peluquerías tradicionales estaban a cargo de hombres mayores que no estaban a tono con los looks que buscaban los jóvenes.
Mas aún en los '80 con sus raros peinados nuevos que abrieron un nuevo mercado para estilistas que se especializaron en permanentes y tinturas para hombres que les mostraban una foto de Boy George o Vince Neil de Motley Crüe y les pedían: "Haceme esto". 

Pero ahora han vuelto las frondosas barbas y los peinados con nucas y parietales rasurados casi a cero por no hablar del silencioso pero firme regreso de la gomina, para lo cual hay una nueva generación de barberos expertos en las técnicas de antaño y con las herramientas de antaño: navajas, toallas calientes, ungüentos especiales, etc.
El lado coqueto del hombre ya no pasa solo por el corte de pelo sino también por el cuidado de su barba. Cada hombre tiene una imagen de sí mismo y la cultiva, en parte, a través de su "look" y esa coquetería gira alrededor de peinado, barba, pilcha y en muchos casos los tatuajes.

La ambientación no es poca cosa, hay un clima casi de club de caballeros en estos salones. Un lugar donde pasar el rato, tomarse una cerveza o un café.
Nosotros visitamos Buenos Aires Barber Shop en Olivos donde los parlantes destilan una saludable dieta de rock´n´roll clásico y si no te basta escucharlo podés tocarlo en la Fender Squier a tu disposición en el sector del living mientras esperás tu turno o hacés tiempo para otra cosa.
Esa es la visión que tuvo Diego desde su concepción cuando en un viaje por Europa tuvo prácticamente una revelación donde según él la idea de una barbería no fue algo que "querría" hacer sino algo que "tenía que hacer". Una visión con sabor a misión.
Nuestra naturaleza escéptica nos lleva a preguntarnos cuál es la diferencia entre estas barberías y las peluquerías o salones masculinos que todos conocemos y a los que muchas veces nos da fiaca acudir. El concepto de "vieja escuela" hace la diferencia. Las herramientas son como las que usaban hace mas de 50 años y es posible que los cortes de pelo de hoy tengan mas en común con los cortes tradicionales anteriores a la época hippie. Los cortes de moda y sus terminaciones requieren de mucha navaja y gomina. Los diversos formatos de barbas (largas y tupidas, con "dibujos" especiales sobre el rostro, etc.) exigen también de un know-how especial. De hecho el cuidado de la barba es en si una novedad. Hasta ahora la barba era algo que se dejaba crecer y cuando se volvía desprolija, se la recortaba o se la removía completamente cuando el mantenimiento era una tarea tediosa. 
Y lo del clima de club o sentido de pertenencia se refleja en el hecho de que muchos clientes vienen desde lugares remotos (Belgrano, Luján, zona Oeste, etc.) en busca del servicio y del solaz que encuentran en su barber-shop preferido.

Fuente:
http://www.dmarge.com/2014/06/history-revival-barber-shops.html
https://www.theguardian.com/fashion/2013/jun/02/barbers-high-street-men-retro
https://scandinaviantraveler.com/en/lifestyle/retro-barbershops-are-making-a-trendy-comeback

El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.Un lugar para acicalarse y punto de encuentro para pasar el rato.
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.El regreso a las formas tradicionales y ala vieja escuela.
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.Fórmulas propias de cremas, aceites y esencias para el cuidado masculino.
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.Maxi Navone en plena afeitada.
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.Maxi Navone.
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El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.Diego Izzo, fundador de Buenos Aires Barber Shop.
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.Daniel Aquino.
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.Patricia Barone, a cargo de la sección damas. Si, pueden venir cuantos quieran, que serán tratados bien. Ellas tambien!
El regreso de las barberias en Buenos Aires. Ensayo fotográfico de Baires Headshots.Buenos Aires Barber Shop.El staff de Buenos Aires Barber Shop (izq a der): Daniel Aquino, Patricia Barone, Diego Izzo y Maxi Navone.
 

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